.
Un sueño, Un encuentro Casual
.
Pero, ¿es tan natural que recuerde aquella noche, sin saber si fue un sueño o realidad?, ¿es natural, si… ni si quiera sé quién es?
Fueron algunas de las preguntas que se hacía cada vez que los recuerdos acudían a su mente, así, sin más. Sin previo aviso las remembranzas le inundaban, hasta el punto de sentirse lejos; lejos de él, de ella.
Murmullos; voces lejanas.
Sombras; reflejo en la oscuridad.
Personas, bocas; risas.
Caras.
Miradas que van y vienen.
Miradas extrañas, intrigantes.
A pesar que no sabía quien era, ni como se llamaba. Ni si era bueno, humano o piadoso. Lo quería volver a besar.
A pesar de no saber si era como todos, como tantos otros. Lo quería volver a besar.
Apenas lo conocía.
Ignoraba su vida, sus glorias pasadas y las ilusiones que para el mañana hilvanaba su mente.
No obstante que ignoraba quien era, cómo era, tanto física como psicológicamente y más aún, ignoraba como se llamaba, lo quería volver a besar.
Quería estar con él bajo la lluvia, y sentir el correr de las gotas descendentes con el fluir de su sangre ascendente y que chocaran, que se pelearan por quien le producía más placer; si ellas, las frías y delgadas gotas o su sangre ardiendo en cada rincón.
Quería sentir su tiritar confundido entre el frío y el nerviosismo contra su cuerpo, ese espectacular nerviosismo que sólo sus manos y mirada sabían provocar; porque, eso es lo único que le era conocido; su mirar.
Quería sentir su palpitar junto al de él, confundidos en un sólo sonido, resbalar sus dedos por su pelo cuidadosamente para no tirar a lo más uno de ellos.
Quería no sentir tiempo ni espacio, sólo corazones latiendo, sin saber cual correspondía a cada uno, latiendo tan parejamente hasta que sus sonidos se confundieran.
Quería poco a poco irse llenando de una paz que no se quiere que acabe, que sabía que si acababa, habrían otras; pero nunca como la anterior.
Pero a la vez quería no sentir nada; dar la vuelta, pero se dio cuenta que la vuelta era realmente la ida en más de un sentido, por eso sabía que si lo volvía a ver, sería por un encuentro casual.
Pero también sabía que todo, lo había soñado.


